miércoles, 25 de mayo de 2016

Introducción







Introducción


            En diciembre de 2012, el popular presentador de televisión Jesús Vázquez proclamaba al grito de “España es heavy” a Rafa Blas, cantante de heavy-rock apadrinado por David Bisbal, como ganador del concurso televisivo “La voz”. No deja de ser paradójico, pues el triunfo de Blas sorprende a propios y extraños, poniendo de manifiesto el desconocimiento que la audiencia tiene del género en nuestro país. 
        Pero lejos de provocar un cambio en la actitud y el interés de los espectadores españoles hacia el género heavy-rock, el triunfo del albaceteño quedó como una anécdota más, semejante al triunfo de los finlandeses Lordi en el festival de Eurovisión en 2006[1].
         La victoria en el concurso ni siquiera supone un empujón en la carrera de Rafa Blas, pues por una parte, el público presta poca atención a sus trabajos posteriores, y por otra, los seguidores del rock y el heavy en nuestro país miran con recelo al ganador de un concurso televisivo para masas, poniendo en entredicho la “autenticidad” de un roquero que sale de la marginalidad en la que se encuentra sumido el género.
       Es evidente la sistemática marginación que el  rock duro y el heavy metal sufren en los medios de comunicación y en el entorno discográfico y académico español. Cabe preguntarse si esto se debe al desinterés del gran público por el género o si, por el contrario, el desinterés del gran público se debe a la marginación mediática del rock, a su silenciamiento, o incluso al acoso y derribo que ha sufrido en más de una ocasión. 
        Cuando en 2009 se cumplían 50 años de rock en nuestro país, Diego A. Manrique escribía en el diario El país: Existen poderosos movimientos musicales que rara vez han salido de la clandestinidad: el heavy metal es el paradigma. Comprensiblemente sus practicantes se quejan del ninguneo mediático y enarbolan la bandera de ‘el rock es cultura”[2]. En la misma línea, los asturianos Warcry expresan claramente su descontento en una de sus canciones más emblemáticas, Hoy gano yo: 


     "El periódico no habló del grupo que tocó ayer,  el heavy no interesa. 

      Nada en la televisión, esa es su intención, creer  que ya no existimos. 

     Ya no nos pueden acusar, de las drogas y demás,  lo saben bien. 

      Pero al ponerse el sol habrá algún concierto,  y mi gente allí se reunirá, al ponerse el sol todas las almas puras, oirán acordes de metal[3]".

       No cabe duda de que este desdén hacia el género no es casual, sino que esconde algo mucho más grave y de mayores dimensiones: la marginación mediática del rock comienza en la transición política española y se extiende hasta principios de los 90 a expensas de un discurso que ha privilegiado a otro movimiento, un movimiento que transciende lo musical, pues se extiende a otras artes como la fotografía, la moda, el diseño o el cine, nos referimos a la famosa movida madrileña4. Este movimiento se ha erigido como el estandarte de la postmodernidad en nuestro país, como el único representante del nuevo espíritu de la recién nacida democracia española.
         En el presente trabajo pretendemos presentar esa otra cara de la España del cambio, la que se refleja en muchas de las canciones de los grupos de rock de la época.
        Bajo las denominaciones de rock progresivo, rock urbano y heavy metal se esconde una riqueza musical y cultural que aún hoy es poco conocida, pues el rock sigue siendo una “rareza” en el panorama musical y cultural de nuestro país.
         En el año 2011 se presenta en la 2 de TVE un documental con un título significativo: Un cuerpo extraño. Historia del rock en España[4]. Es uno de los pocos intentos de dar a conocer esa historia oculta, de poner nombres, caras y banda sonora a una parte muy importante de la cultura musical de nuestro país. Y es que como afirma Sabino Méndez en el citado documental, el rock en España es un cuerpo extraño, comparable al grano de arena que se cuela en una ostra, y que acaba generando una pequeña perla en medio de muchas capas diferentes. 
      Puesto que afrontamos un trabajo de Licenciatura en Humanidades, creemos oportuno enfocar nuestro tema desde las diferentes perspectivas presentes las ciencias humanas y sociales, a saber, la filosófica, la histórica, la sociológica y la artística. Nuestra argumentación tendrá una estructura descendente, de lo general a lo particular, desde la fundamentación filosófica, a la perspectiva histórica, analizando desde ésta última las circunstancias sociales concretas que hacen posible el nacimiento del rock en la España del cambio, para terminar con un análisis sociológico-artístico-literario de las letras de algunas canciones significativas. 
     En un primer capítulo, nos centraremos en la fundamentación filosófica del tema desde una doble perspectiva: la ontológica y la antropológica. Desde la antropología filosófica descenderemos a la antropología social, poniendo de manifiesto la importancia de la música y de lo musical para las sociedades y los individuos, y mostraremos las peculiaridades que presenta el rock dentro del universo de la música. 
    En el segundo capítulo, abordaremos la perspectiva histórica,  adentrándonos en la génesis y el desarrollo del rock en nuestro país, en la etapa que va desde los últimos años del franquismo hasta mediados de la década de los 80. 
        En el tercer capítulo entramos de lleno en la perspectiva sociológica. Desde aquí  profundizaremos en la identidad roquera, nos adentraremos en el contexto sociocultural que propicia el nacimiento del rock en nuestro país, y analizaremos las diferencias fundamentales que existen entre el discurso oficial y oficialista de la movida madrileña y el mensaje del rock, reflejo de una situación política social y cultural muy poco alentadora. 
      Para terminar, mostraremos, en el cuarto y último capítulo, la España de la transición y primeros años de la democracia desde la óptica de algunas de las canciones de rock de la época, que son el contrapunto de la reacción un tanto frívola y cínica que representa la movida ante la incertidumbre política, social y económica de la Transición[5]. Representa este último capítulo, sin dejar de lado la importancia que el tema sociológico sigue teniendo en él, un acercamiento al rock como fenómeno artístico, analizando las canciones en su doble vertiente: musical y letrística.    




     [1] Con un hard rock de corte clásico y una trabajada estética que complementa lo musical con una puesta en escena impactante, los finlandeses Lordi se alzan con la victoria en Eurovisión. La banda es originaria de Rovaniemi, Finlandia. El concepto fue ideado en 1992, sin embargo, la banda no se formó hasta 1996 por Tomi Putaansuu, más conocido como Mr Lordi.  Los miembros de Lordi destacan por sus trajes de monstruos o demonios que utilizan en los conciertos y en los videoclips. Lordi también son conocidos como "Los monstruos finlandeses". 

      [2] Citado en: MORA, K. Y VIÑUELA, E., Rock around Spain. Historia, industria, escenas y medios de comunicación. Editorial Universitat de Lleida, 2013, colección Espai/Temps nº 64, p. 11. 

    [3] WARCRY, “Hoy gano yo” [Grabación sonora]. En: Warcry, Warcry, Avispa Music/Jaus Records,
Madrid 2002. CD. Disponible en:   https://www.youtube.com/watch?v=FFdCxFHPUmU 

      [4] Un cuerpo extraño, Historia del rock en España. Dirigido por Yolanda García Villaluenga.                                      Disponible en:            http://www.rtve.es/alacarta/videos/archivos-tema/archivos-tema-20101027-

       [5] Cf. MORA, K. Y VIÑUELA, E., Op. cit., p. 12. 

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